Ligero y resistente. ¿Hasta donde funciona esta premisa en el freeride de montaña?

No hay duda alguna de que el material de travesía lleva avanzando a pasos de gigante desde hace unos 7 años. Cada dos años volvemos a dar un super paso y ya tenemos unos materiales con unos pesos y unas prestaciones extraordinarias. Sin embargo, la realidad es que todavía queda mucho por hacer. Sobre todo en lo que se refiere a durabilidad. En este artículo vamos a repasar ciertas experiencias que involucran destrucción de tablas y a daros las claves que sigo para elegir material, después de varios años de experiencia y de las limitaciones que me sigo encontrando.

El “inconveniente” de que el material siga avanzando a pasos agigantados es que cada vez le exigimos más.

Sigo manteniéndome al margen de las construcciones integrales de carbono. ¿por qué?

En mi caso, nunca me han convencido los esquís integrales de carbono, no se conducen bien en nieve dura o complicada y no me dan la seguridad para entrar con ellos en todos los terrenos. Además nunca han tenido fama de resistentes, es bastante común en la gente que los esquía con un poco de caña, que se les partan al de un año o incluso menos.

Pero la verdadera razón por la que me mantengo al margen del carbono, no es tanto por el carbono en sí; lo cierto es que cada vez van saliendo mejores construcciones, más fiables y a unos pesos ridículos. Sin embargo, cada vez más fabricantes proponen esquís con un patín sobre 90mm, 170cm y con núcleos sólidos de madera reforzados bien con carbono o fibras tal que el lino, que esquían realmente bien y rondando los 1250g.

1250g es un peso con el que puedo hacer actividades largas y muy demandantes tanto en subida como en bajada, con holgura, comodidad y seguridad. Días de ocho horas, foqueos técnicos, porteos con crampones por espolones y aristas, bajadas fuertes de esquí vertical, salto de cortados y incluso lanzar algún truco en el aire. Tal como yo pienso, para mí optimizar no es conseguir el esquí más ligero posible, sino el esquí más fuerte, con más volumen y más canto efectivo alrededor de los 1250g.

Hace unos años no había tantas marcas ni tantos modelos que diesen con una combinación realmente esquiadora en ese peso. Hoy hay una gran cantidad de propuestas en el mercado que consiguen hacer el trabajo. El problema es que no son tan duraderos.

El año pasado le dí muchas vueltas a los modelos existentes para elegir la mejor opción para mi tipo de esquí en salidas de esquí alpinismoAl final me decanté por el modelo K2 wayback 88 en 167. 1275g un canto efectivo muy largo, un pelín de rocker realmente al final del nose, y su construcción ECOre, que combina de forma muy inteligente madera de balsa, fibra de lino y otro materiales logrando un gran compromiso de rigidez y ligereza.

He estado realmente contento tanto en subida como bajada y ha sido mi esquí fetiche para esquí alpinismo desde la primavera pasada. El problema, es que después de unas treinta salidas, le he desplazado el canto y abierto todo el lateral. Salte un cortado no demasiado grande y aterrice sobre nieve, pero debajo había una roca. No fue una roca grande, ni un gran impacto, ni hubo enganchón. De hecho ni me desestabilizo, ni se me solto el esquí y mucho menos me caí. Le he dado golpes más fuertes a ese esquí. Sin embargo esta vez fue suficiente para dejarlo completamente fuera de juego.

Bueno, con un poco de suerte me lo pueden prensar y remontar.

Para un esquí que cuesta 600€ a precio completo, no me cuesta pagar por sus prestaciones en ascenso y descenso, pero la verdad es que me gustaría que dure más que una temporada.

¿Es esto un caso aislado? ¿Se limita solo a K2?

Desgraciadamente no. La semana pasada prácticamente estrenamos los Scott Cascade 95 de mí colega Sergio.

Estaba siendo uno de esos días en el que combinamos algunos foqueos cortos para adentrarnos en terreno de backcountry buscando acumulaciones de nieve virgen, happy riding, freeride, pinos y cortados.

Creo que era el cuarto día que Sergio los sacaba de paseo. Ese día rascamos alguna roca, como siempre en este tipio de planes, cuando no es la recepción de un cortado, es algún tiburón a medio enterrar. Bien, pues ese día el tiburón mordió bien las suelas de los cascade arrancando un gran cacho y enseñando las fibras hasta la base del canto. Con suerte no llegó a desplazar el canto ni afectar a las capas, pero de milagro. Lo curioso, es que como en mi caso, no se sintió como un gran impacto.

Todavía están en el taller.

De acuerdo, los esquís de cuota cercana a 90 que optimizan el peso alrededor de los 1300g son frágiles. Además son frágiles de manera curiosa. Aguantan bien la rodada y no pierde tanta rigidez con el tiempo como les suele pasar a los de carbono. Muchas veces los rascas bien agusto en roca y consigues hacerlo sin dejar demasiada cicatriz; sin embargo, otras veces un golpe no tan fuerte pero en el punto malo, te los puede dejar completamente fuera de juego.

¿Afecta esto a también a esquís de más patín y más reforzados?

En mi grupo, nos gustan las salidas montañeras, de esquí alpinismo, pero se nota que hemos mamado mucho freeride de jóvenes. Además en la val d’Aran a lo tonto siempre se suele pillar buena nieve y conviene llevar un equipo un poco esquiador. Solemos tener un quiver de travesía de dos opciones. Un par para esquí alpinismo y salidas largas en torno a los 90mm y otro para días más riders alrededor de los 108mm. En mi grupo sabemos que más o menos todos podemos hacer la mayoría de las salidas con cualquiera de los dos pares, así que a veces acabamos haciendo esquí alpinismo con 108 si la cosa está muy buena.

En mi caso, uso mi par de travesía de 108, los armada kufo de 2016, también para los días de freeride. Es un esquí que cae en esa categoría de tablas alrededor de los 108mm de patín y 185cm que rondan los 1800g teniendo un nucleo fuerte y siendo muy esquiadores. Cuando los elegí, me gustaron por que dentro de esa categoría, tenían un rocker progresivo, mucha rigidez y mucho canto efectivo. Un rocker más marcado y blandito habría sido algo más jugueton en nieve virgen, pero no mordería tán bien en pendientes de nieve dura.

Es un esquí muy fuerte con el que estoy muy contento. Me ha aguantado todo hasta ahora, y ya casi les llamo los frankenskis; ni sé la cantidad de tiburones y recepciones sobre roca que he cogido con ellos. En tres temporadas he arrancado hasta la base parches grandes en las suelas, pero siempre los he podido arreglar bien y todavía no presentan ninguna debilidad estructural.

¿Son todos los esquís de esta categoría tan fuertes?

La verdad, que por continuidad de buenos golpes, puedo afirmar que los kufo son muy fuertes, sin embargo tal vez he tenido suerte de no haberles dado todavía el golpe eliminador. El golpe eliminador te puede venir el primer mes o en la cuarta temporada.

El modelo elegido por mi stuntman y compañero de rodadas favorito, Julen, para el año pasado fueron los Volkl 100eight en 181. TIenen una construcción muy inteligente y muy reforzada. De hecho en 181 pesan algo más que los kufo en 188. Julen los eligió precisamente por que sabe que esquía muy fuerte, que le tira a cortados muy grandes, que entra a corredores técnicos muy fuerte y quiere que sus tablas aguantes.

Pues bien, él tuvo ese golpe eliminador prácticamente en el segundo mes del esquí. Tuvo un impacto en la parte superior del canto que le dejo las capas dañadas y medio despegadas. Aunque se lo parchearon y intentasen solucionarlo, al final es un daño estructural que los va debilitando poco a poco. Un punto positivo, y que corrobora la robustez añadida de esta categoría de esquís, es que le aguantaron toda la temporada pasada, y cuando ha decidido cambiarlos este año, ha sido más bien por se acaso y no porque estuviesen realmente en las ultimisimas.

En este video ya tenía el daño hecho, y como veis parece que aguantan todavía canelita.

https://www.instagram.com/p/BbNNAVhFVIY__U0Fdra3aaBXoqFNa3RR0AUqBg0/?taken-by=julen_sar

En lo que se refiere a equipo de esquí de travesía, cada vez tenemos mejor material y mejor rendimiento, pero la durabilidad es todavía la gran asignatura pendiente y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de comprar material. Yo tengo claro que entre dos modelos similares, si uno pesa 100g más pero lo noto significativamente más fuerte, me voy con ese seguro. Si os molestan esos 100 o 200g de más entonces mejor haced tres series de sentadillas antes de comer. Ah, bueno, y la otra habilidad a refinar, es la de poner un rosario en la fijación para que el golpe eliminador os llegue mejor al cuarto año que a la cuarta semana.

¡Happy riding para todos!

2 thoughts on “Ligero y resistente. ¿Hasta donde funciona esta premisa en el freeride de montaña?

  • Hola,

    Veo que controlas… he leido lo que cuentas sobre las botas Alien RS. Me parecen muy buenas. Yo tambien esquio con K2 wayback 88 178cm. Me parece un esqui buen compromiso peso-patin-canto y que pasa por todas partes. Yo empece con 68 en patin, luego pase a los 76 del volkl snowwolf. Recomiendo este k2 a gente que comienza con nivel medio de esqui. Pero para buen esquiador y si es para hacer salidas largas, alpinas y con pasos tecnicos… ir mas alla de los 80 no merece la pena. Es verdad que los nuevos esquis son mas anchos, pero lo han hecho a base de quitar solidez. Los Volkl aun los tengo y van de perlas, aunque han perdido un poco su rigidez inicial. Saludos

    • Hola, gracias por el comentario y por compartir tu experiencia. Yo empeze un poco al reves que tú. Empezé en 108, luego 95 y ahora estoy bastante contento con los K2 88 para esquí alpinismo. Lo cierto es que he visto de todo y muchas combinaciones que funcionan. En mi grupo de la val d’Aran, como comento solemos rodar con 90 para esquí alpinismo. Cuando salgo con mis colegas de picos, le llaman a mis 88 los fat, todo mí grupito de noruega es raro que lleven menos de 95 o 100 de patín para salidas de montaña. Cuando vivía en Chamonix y salía con el grupo de los super esquí alpinistas, normalmente andában más sobre los 80, como tu comentas, y cuando iba con el grupo de esquí alpinismo, pero buscando un poco más casarlo con freeride, normalmente usabamos 95mm.
      Creo que es importante ser honestos con nosotros mismos, saber definir propiamente cual es nuestro tipo de salidas, de esquí y de forma de movernos en la montaña que más nos gusta y elegir el equipo más idoneo para tal y para eso es bueno escuchar a la gente con experiencia como tú, guías, usuarios avanzados… y probar distintas cosas.

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