¡Aurrera Alberto!

Durante los últimos dos meses he tenido la oportunidad de cooperar con el proyecto 2x14x800 y de conocer a Alberto Zerain.

Alberto siempre ha sido un nombre importante en el alpinismo vasco, sin embargo, desde que me sumé al proyecto y le conocí, no he dejado de impresionarme con su figura.

ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 04/07/2017:

Se descarta la posibilidad de Supervivencia de Alberto Zerain y Mariano Galván en la Arista Mazeno.

El helicóptero de reconocimiento, tras seis horas de vuelo, descarta la posibilidad de que se encuentren en la arista o en otro punto de la montaña y localiza una gran avalancha en la base de la arista en el mismo punto que coincide con la última localización conocida del equipo a través de su racetracker.

30/06/2017:

Su primera expedición fue al Everest en 1993 y desde entonces ha estado en otras 15.

Alberto no se limita a coleccionar 8000 por la ruta normal si no que los últimos años ha firmado algunas de las actividades con más carácter que hemos visto en los Himalayas. Pese a tales actividades Alberto tiende a pasar discretamente por el podio alpino y la exposición mediática.

De lo que más me gusta de él, es que en cuanto se baja de las montañas prosigue con su profesión. Si; Alberto es camionero. El día después de aterrizar en Bilbao con la cumbre del Annapurna ya estaba haciendo un porte a Barcelona.

De hecho no es inusual que a mitad de trayecto, para estirar las piernas y esperar al tacómetro, se suba corriendo al Gorbea.

Precisamente es ese carácter guerrero y su excepcional entendimiento de las montañas lo que consigue que sus actividades sean de las más reputadas que vemos en los ochomiles.

Alberto llamó la atención internacionalmente en 2008 cuando ascendió en solitario y en estilo alpino el K2. Durante ese ataque a cumbre, había mucha gente en la montaña. Además Alberto no acabó de estar cómodo con la planificación, que juzgó como posiblemente inadecuada a las condiciones del terreno y del grupo.

Finalmente decidió que la mejor estrategia iba a ser un ataque muy temprano y lo más rápido posible. De hecho se saltó el campo 4 y enlazo con la cumbre directamente abriendo el cuello de botella y el tramo final a cumbre.

Ese mismo día 11 personas murieron en la montaña debido a un desprendimiento de seracs producidos a medio día. Empujaron a varias personas al abismo y cortaron las cuerdas fijas imposibilitando la bajada de varios alpinistas.

La intuición le jugó una buena pasada, y fue ese entendimiento y criterio en las montañas lo que dio valor a su nombre y a la conocida como #actitudZerain.

 

Hoy en día tiene 56 años y no ha bajado el acelerador. El mes pasado hizo cumbre en el Annapurna en estilo alpino por la vía francesa de 1950 a la cara norte.

El Annapurna es uno de los ochomiles más bajos con 8091m, sin embargo es una de las más complicadas y la más mortífera.

Esta vía, fue la primera que se escaló en un ochomil pero ha sido descartada por las últimas generaciones de Alpinistas. De hecho desde hace ya muchos años es una vía que se considera extinta puesto que se juzgaba que el glaciar por el que hay que pasar estaba demasiado roto y peligroso como para ser navegado.

Cuando Zerain y Jonatan García se plantaron en la base de la montaña, la idea inicial era dar un pegue por las rutas más establecidas y repetidas de los últimos años. La principal candidata era la ruta alemana. Sin embargo otra vez, su entendimiento de la montaña le hizo dudar de esta vía y juzgarla como demasiado peligrosa y tuvo la corazonada de que la francesa podía funcionar.

Parece ser que la corazonada funcionó; de hecho da la sensación de que estaba bastante tranquilo y dominando la situación en la cumbre.

 

Tres semanas después de su regreso a casa partió hacia la arista Mazeno del Nanga Parbat; su viejo proyecto de 2011.

La mazeno es una arista de 11km con continuas subidas y destrepes técnicos que separa la cara Diamir de la vertiente Rupal. Es la vía más larga de todos los ochomiles y durante muchos años fue considerada como el último desafío del Himalaya. La verdad, es que cada pocos años oímos un nuevo “desafío final” en el Himalaya, últimamente parece que este será el K2 invernal, ya veremos cuál será el siguiente.

Lo cierto es que la Mazeno solo ha sido escalada una vez en 2012, por una expedición muy pesada de diez alpinistas, de los cuales sólo dos consiguieron llegar a cumbre.

El planteamiento esta vez de Alberto y su compañero de cordada, Mariano Galván, era de realizar un ataque en cordada de dos y en estilo alpino. Para que me entendáis, en plan cowboy, todo en la mochila y con dos pelotas y un palo para arriba poco a poco.

El 15 de junio llegaron al campo base y el 19 ya estaban en la arista en fase de reconocimiento, pero con todo a cuestas. Debido al mal tiempo los avances eran lentos y pasaron varios días aparcados en la tienda, con lo que eso conlleva de consumo de alimentos y de gas.

Tras ocho días de actividad, se realizó la última comunicación con ellos el pasado viernes 23. Estaban fuertes, motivados y esperando a que la montaña les diese una oportunidad.

Gracias al racetracker, sabemos que la madrugada siguiente pudieron avanzar durante otras 6h.

Sin embargo desde ese momento ya no hay más noticias.

 

Hace dos días se puso en marcha un helicóptero de rescate para buscar a la cordada, sin embargo la misión fue cancelada al de tres horas por el mal tiempo, y desde entonces no ha podido volver a volar.

La espera se hace tensa y la expedición de Iñurrategi, Zabalza y Vallejo que se encontraba en el Gasherbrum se ha prestado a participar en el posible rescate.

De mientras parece que viene mejor tiempo y posiblemente mañana se pueda reiniciar en rastreo.

La última vez que hablé con Alberto, un par de días antes de que volase a Pakistán, me comentó que la Arista Mazeno exige mucho compromiso y es difícil retirarse de ella. Me insistió en que hay que ir ligero, pero sin escatimar en gas y provisiones. Además tenía varios planes de retirada posible hacia la vertiente de Diamir.

La verdad que me dio mucha confianza su planificación y segmentación de la montaña.

Ahora solo queda esperar que sigan clavados en la tienda el algún punto de la arista bien protegidos de las avalanchas y esperando el momento de bajarse al campo base.

 

Otro día más estamos todos con Alberto y con Mariano. ¡Sed fuertes ahí arriba y seguid clavándole las uñas a esa roca!

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