Glaseando con Juan

 

Hace dos semanas, en el artículo shapeando con Juan, le dimos forma a una Evolutiva y una Hypto Krypto.

Shaping con Juan

Este fin de semana, tocó volver al taller.

Con los bloques de foam ya shapeados y pintados, el siguiente paso era el glaseado.

Mascarilla y leña al mono. 

Básicamente el proceso consiste en cubrir el bloque tallado con láminas de tela de fibra de vidrio e impregnarlas con una solución de resina de poliéster.

Hay varias técnicas de glaseado que juegan con diferentes combinaciones de capas de fibra y resina para lograr distintos ratios de resistencia, flexibilidad, reactividad y peso en nuestra tabla.

Las dos tablas en las que hemos trabajado tienen glaseados distintos.

 

Para la Evolutiva hemos optado por:

-1 capa entera de tela de fibra de vidrio de 6 onzas/m2 en el Bottom (parte inferior).

-2 capas de tela en el deck (parte superior): 1 de 6 onzas/m2 y la otra de 4 onzas/m2.

 

Para la Hypto Krypto:

-1 capa entera de tela de fibra de vidrio de 6 onzas/m2 en el Bottom.

-2 capas en el deck de 4 onzas/m2.

-Hemos reforzado la base de los rails con parches de fibra de carbono.

 

El plan, como bien veis, es ser más generosos con capas más gruesas de fibra en la evolutiva. Al haber una capa más gruesa, también va a absorber más resina de poliéster y vamos a lograr una tabla fuerte y resistente, pero que en contrapartida será más pesada.

Buscábamos este resultado puesto que será la primera tabla de Elías y aparte de ser alguien grande, tiene que aguantar los maltratos de un principiante.

 

Para la Hypto Krypto hemos decidido usar menor gramaje de fibra y purgar mucho la resina sobrante ya que buscamos una tabla muy ligera. Por otro lado los refuerzos de carbono aportan resistencia bajo el pie trasero, donde muchas veces se producen pequeñas abolladuras y crean un raíl rígido que nos ayudará en nuestros giros.

En contrapartida la tabla es menos resistente y exige mayor nivel y técnica para ser montada.

 

Ya vale de teoría; hora de mancharse las manos.

 

Empezamos por el bottom. Ponemos tres parches de fibra de vidrio en donde irán las quillas para reforzar la base. Después ponemos encima una tela de fibra de vidrio de 6 libras/m2. La cortamos de forma que cubra toda la superficie del bottom pero que sobrepase por los bordes unos tres dedos para envolver todo el raíl hasta el borde del deck.

Hacemos la mezcla de la resina de poliéster con el catalizador.

¡Ahora hay que ser rápidos!

Tenemos unos quince minutos antes de que empiece a cambiar de textura y ya no se pueda trabajar.

Este es el momento de pegar los logos. Tenemos que tenerlos ya imprimidos en papel de cebolla y los colocamos en la posición deseada directamente contra el foam bajo la tela de fibra. Envolvemos la tela de fibra para dejar libre las zonas en las que vamos a adherirlos y ponemos una fina capa de solución en el foam. Después colocamos el logo en la posición deseada y volvemos a darle una fina película de resina.

Volvemos a desenrollar y colocar bien la tela de fibra y la empapamos con la solución de resina desde el centro hacia los bordes. La idea es cubrir todos los cuadrados que separan las fibras de vidrio, pero buscando purgar el exceso de mezcla para que la tabla no coja peso innecesario.

La parte complicada es cuando llegamos al borde. Aquí es muy fácil cagarla. Tenemos que empapar el borde rebosante para pegarlo envolviendo el canto hasta el deck.

La teoría es fácil, pero cuando la resina va empapando el reborde, la tela tiende a deshilacharse por el peso. Los hilos sueltos impregnados con exceso de resina tienden a hacer “chorretones” que se traducen en rugosidades y bultos en el deck.

Lo normal es que haya imperfecciones e incluso alguna buena derrapada. Es importante intentar minimizarlas, pero sin volverse loco. Hay que seguir adelante; todo quedará mucho mejor después del lijado final.

 

El proceso para el deck es prácticamente el mismo, solo que aquí tenemos dos capas.

Antes de empezar con el deck podemos hacer un prelijado sencillo sí tenemos alguna imperfección suficientemente marcada.

 

La inferior la cortamos justo hasta el borde superior de los cantos, y en la capa de arriba dejamos un poco de faldón, como hicimos con el bottom, para envolver también los cantos.

 

Superponemos las capas y procedemos a cubrirlas de la solución de resina. Las dos láminas de tela las glaseamos juntas y no por separado.

 

 

Después de dejar secar la tabla, todavía no hemos logrado el acabado final.

Las fibras se han disuelto con la resina y la tabla ya tiene esa capa rígida, pero todavía tiene una textura marcada por la red de fibras.

 

 

 

Para lograr el acabado deseado y obtener una superficie sobre la que lijar sin dañar la fibra, aplicamos un top coat, o capa final.

Está etapa es bastante más disfrutona. Con una brocha gorda aplicamos una última capa de resina de poliéster a la que añadimos una proporción de estireno parafinado y de catalizador.

 

Con cinta de carrocero protegemos los cantos para no crear irregularidades, y aplicamos una fina capa del centro hacía los cantos por los dos lados.

 

 

 

Ahora sí, ya tenemos el resultado que buscábamos.

 

 

Bueno, casi.

La próxima vez toca lijar todo bien para acabar de rebajar las irregularidades y hacer los agujeros para insertar los tapones de las quillas y del invento.

 

Happy riding para todos!

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